Materializing in sound, the air

Materializing in sound, the air, 2018

 

Esta obra constituye la apropiación del concepto taoísta de vacío a la materialidad. Es la vindicación de la imposibilidad del no ser, haciendo audible e inaludible lo que viene siendo la metáfora más reiterada  para referirse a las esencias. 

Dicen que Velázquez pintaba el aire. Pero ¿qué es el aire? Materializing in sound, the air (Materializando en sonido, el aire) es una de las piezas que forman parte del proyecto How to become matter (Cómo devenir materia), con el que exploro la relación entre la dicotomía de¬ntro/fuera y la vasija como cuerpo sometido a diferentes elementos (aire, agua, fuego).
 El aire que llena el espacio no está quieto: es a través del aire que las ondas sonoras se propagan. La vasija también está llena de aire que vibra como reflejo del ruido del entorno. Esto es, el “afuera” reverbera en el “adentro”. Mediante la pieza que propongo para esta exposición, el sonido reverberado es llevado afuera, donde se convierte de nuevo en sonido ambiente y vuelve a reflejarse en el interior, generando un fenómeno de realimentación acústica. El aire atraviesa el barro, evidenciando a éste como piel, y a la vasija como cuerpo sintiente. El paisaje, como las ondas sonoras, no es algo que esté ante nosotros sino que -como dice Le Breton-, nos atraviesa: “El individuo […] experimenta su existencia mediante la resonancias sensoriales y perceptivas que no dejan de atravesarlo”.    

 

Materializing in sound, the air, 2018
Instalación sonora (vasijas de barro sin cocer sobre cristal, micrófono de estudio unidireccional, pie de micro y altavoz). Dimensiones variables.